¿Cada cuánto debo desparasitar a mi perro?

¿Cada cuánto debo desparasitar a mi perro?

En ROMEO te aclaramos las dudas y te recordamos la importancia del control veterinario de tu mascota.

¿Cuándo empezar a desparasitar a un cachorro?
Aunque muchas veces se tiende a pensar que un cachorro, como es pequeñito, no se tiene que desparasitar, en realidad, no es así. De hecho, es una etapa en su vida en la que hay una mayor propensión a tener parásitos internos, como lombrices, y externos, como pulgas o garrapatas. Y es que, precisamente, ser tan jóvenes les puede hacer ser mucho más vulnerables. Un motivo por el que es conveniente prevenir la aparición de estos parásitos y por el que siempre necesario que estés pendiente del cachorro para, de este modo, detectar si puede estar parasitado y proceder a eliminarlos.

El momento de empezar a desparasitar al cachorro es importante porque, si no se pone solución, se pueden producir problemas en su desarrollo. De hecho, es fundamental hacer este proceso en beneficio de su salud, aunque tenga pocos días de vida porque, en muchas ocasiones, ya suelen nacer con ellos al haber sido transmitidos por la madre durante la gestación. Además, existe un alto riesgo de que tengan parásitos nada más nacer, aunque la perra se haya desparasitado.

Los parásitos en perros se pueden dividir entre ectoparásitos y endoparásitos o bien, lo que es lo mismo, entre parásitos externos y parásitos internos. Dentro de esta clasificación en ambas partes existen variedad de parásitos, ya sean insectos o gusanos. Los principales que afectan a los canes son:

Parásitos externos en perros: pulgas, garrapatas, mosquitos, moscas, piojos y ácaros.
Parásitos internos en perros: vermes o gusanos comúnmente llamados lombrices. Por ejemplo, algunos nematodos como gusanos redondos o ascaris, gusanos ganchudos o anquilostomas, gusanos látigo o tricúridos, gusanos del corazón o filarias, gusanos pulmonares o Angiostrongylus y otros cestodos o gusanos planos como tenias o solitarias, etcétera. A los endoparásitos también se les suele llamar parásitos intestinales, pues es esta la parte del cuerpo que más parasitan, pero hay que tener en cuenta que también hay parásitos internos que, como hemos mencionado, atacan a otros órganos, como los pulmones o el corazón.
Las pastillas para la desparasitación en perros son el método más adecuado para prevenir y tratar los endoparásitos. No obstante, si ya están presentes en el can y según el tipo de parásito y la cantidad que haya, puede ser necesario un tratamiento más potente que una sola pastilla antiparasitaria.

Aunque pueda parecer complicado dársela porque puede ser difícil que un perro se trague una pastilla, hoy en día las hay en formato masticable y con sabor que les encanta, por lo que no es tan complicado. De igual modo, para que realmente sean efectivas, hay que asegurarse de que las pastillas antiparasitarias para perros se las toman con la frecuencia adecuada y de la forma más indicada, según el producto exacto y bajo la indicación del Médico Veterinario.

Si planeas que tus perros tengan descendencia, es importante desparasitarlos cuando comienza el celo, pues durante la monta tendrán más posibilidades de contagiarse, sobre todo si los llevas al exterior para que se crucen (montaña, playa, parques, etc.). Esto es importante porque hay parásitos que pueden pasar a la placenta e infestar a los cachorros.
Ante la llegada de un bebé a casa se recomienda desparasitar al perro y luego continuar con el calendario tal y como está establecido. En este aspecto es bueno hablar con tu Médico Veterinario acerca de la posibilidad de eliminar los parásitos con más frecuencia para garantizar la salud del pequeño.
Siempre que tu perro entre y salga de una residencia canina es recomendable desparasitarlo.

Por la salud del propio can y de otros animales con los que conviva no son motivos suficientes, los parásitos que afectan a los canes, y a otros animales, pueden afectarnos también a nosotros y muchas de las enfermedades mencionadas también nos las pueden contagiar estos. Así que, si no procuramos una buena prevención de parásitos para nuestro perro, así como procurar una higiene adecuada del hogar, entre otros aspectos, nos arriesgamos a padecer también una infestación de pulgas, de lombrices e, incluso, de sufrir enfermedades como la enfermedad de Lyme o la Leishmania.